De la soledad del paisaje al relato compartido


Este proyecto nace cuando salgo de la autovía y del tren de alta velocidad para realizar mis trayectos regulares entre Valencia y Madrid por caminos y carreteras secundarias.
Superada la inercia de la velocidad, el trazado de la autovía se vuelve el hilo conductor de una deriva por tres comunidades, un viaje iniciático en el que interactuar con lo que antes quedaba a los lados del camino.
Cada salida aleatoria en las idas y venidas por la A3, conduce a un paisaje sonoro y visual, a un ejercicio de memoria, a unas vidas: a baja velocidad se dilata el espacio y el tiempo.
La inmersión en el mundo rural supone el encuentro con un vacío provocado, con la problemática de la desigualdad rural-urbano, los roles de género, la pérdida de la memoria, en definitiva, con otras realidades ajenas a la lógica de las ciudades y a las redes de alta velocidad tejidas en torno al planeta.
De la soledad del paisaje al relato que se vuelve compartido; a lo largo de los trayectos, una serie de paradojas revelan la subjetividad del espacio y ponen en duda el propio movimiento.
